sábado, 30 de mayo de 2009

LA OTRA CARNE BLANCA. Por Gabriel Fuster.




























Una pareja llamada Sus scrofa domestica y Petunio
pasaron la luna de miel con los ombligos uno en uno,
pues en su presura de consumar el momento
confundieron el lubricante con un pegamento
y por ello, cada orgasmo dura hasta treinta minutos

aunque del revolcado en lodo, pasamos al susto
cuando al decir oinc, se nos escapa un estornudo.
Como si no fueran suficientes los líos
del halal musulmán y el cashrut judío,
ahora la otra carne blanca es el moderno bruno.






























2 comentarios:

Buen Tono 23 dijo...

Muy buena rima o poesía jejeje excelente

que tal te invitamos a pasar a nuestro podcast y escuchar un rato Buen tono 23
saludos

Hozbelya dijo...

na más por ser ombligos...

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